Por favor, no
avances tanto
ni retrocedas
tanto.
Por favor,
consiénteme y llévame,
a la esquina
de mi escuela,
al sueño de
mis penas,
y a los
arrullos
en la bodega,
de mis
intereses…
Por favor, sí
me comprendes,
estúdiame a la
letra
de las
oportunidades sinceras,
sin marionetas…
Por favor, sí
vuelves,
termina de
llegar
o vuelve a
agonizar
en el perdón
de la edad,
sin sabor,
de hoy…
Por favor,
si quieres
piérdete otra vez,
pero no duelas
tanto
ayer,
por favor.
Engel Salazar Aguirre
16 de junio de 2013.
