domingo, 10 de enero de 2010

Leo muchas y en todas estás tú mi credo

Leo muchas cosas y en todas estás tú mi credo.

Tu alma está en mi teoría y tus manos en mi práctica, tu voz en mi canto y tu estructura en mi armonía.

Creo que la vida es bella porque eres tú misma.

Creo que debemos pasar más tiempo viviendo que sobreviviendo y que podemos prescindir de él cuando queremos, aceptando nuestra eternidad.

Quiero creer en Sartre, Bergson, Russell, como en ti, porque eres moderna y filosófica.

Creo en Joaquín porque nunca tendría sabiduría sin tu amor.

Creo en la dualidad onda-crepúsculo, mente-conciencia, alma-espíritu, masculino-femenino, y que es a la vez inseparable dentro del equilibrio. Creo en la dualidad geométrica, en la homología, en el ying-yang que se presenta ante todo y está en todo, en ti y en mí, sin demostrar la homología de nuestras almas con técnicas de este universo.

Creo en Einstein, Poincaré, Lorentz, Gell-mann, Mandelbrot, Fleming, Hilbert, Dirac, Heisenberg, Penrose; pero tú estás delante de ellos.

Creo en la sabiduría de la naturaleza reflejada en tu palabra.

Creo que a Pacioli le faltó la divina proporción de tu cuerpo y de tu sonrisa.

Creo en el pentágono perfecto de la cayena y no necesito romperlo para saber que me amas.

Creo en la precisión de cada gota de lluvia que cae donde debe, así como estas donde quieres.

Creo en la fe, dogmatizada por ti, y basada en tu sinceridad y en tu comprensión.

Creo que la predisposición es solo previa, y tú cambias la disposición.

Creo en ti como atractor de mi sistema dinámico, aunque se vuelva caótico.

Creo que escribo tu obra como Platón escribió a Sócrates.

Creo en mi madre, en mi abuela y en ti: filosofía del amor primero.

Creo en la cultura y el deporte como complemento de la academia, como complemento de tu verso.

Creo que puedo viajar en un armónico por todo el universo, pero sin tu mano me perdería en mi barrio.

Creo en Brunelleschi, Della Francesca, Donatello, Sanzio, Uccello, Alberti, Da Vinci, Ghiberti, Pappus, Pascal y Desargues, porque descubrieron como tu geometría se proyecta en mí.

Creo en la geometría infinita donde cada forma de paso a otra y viceversa. Leonardo lo sabía y tú me hiciste verlo.

Sostengo creer que Galois no sería tan grande sin Gauss ni Abel, así como no hubiese logrado entregarme tan plenamente a ti sin hacerlo previamente.

Creo que debes explicarle a Newton, Bernoulli, Brown, Lagrange, Hamilton, Einstein, Bose, Lorentz, como riges la dinámica de mi alma.

Creo que mi insomnio trata de explicar por qué aun no te decides a estar conmigo. Me duermo a tu lado no porque me aburras, sino porque me das la paz que necesito para descansar.

Quiero que me digas cual es bosón que rige la fuerza que me atrae hacia tu mirada, y que los físicos de partículas le pongan el nombre de Dios.

Creo que cualquier cosa es una cara humana, aunque tú no entiendas las expresiones de la mía.

Creo que no hay que ser doctor para recibir su nobel. Por ello, Bell tiene tanto merito como Hewish por el descubrimiento del Pulsar. Ya yo tengo mi nobel y mi pulsar.

Creo que en todo el desarrollo de humanidad se debe a lo aprendido en la naturaleza, por ello las plantas y los animales son sabios. Si entiendo tu mensaje podría encarnar en delfín.

Creo que el conocimiento flota y se puede bajar por varias personas al mismo tiempo, Marconi y Graham-Bell, Hall y Heroult, Mayer y Mendeleiev, Weinberg y Salam. Por eso muchos te quieren.

Creo en Mozart, Beethoven, Strauss, Paganini, Tchaikovsky, Dvorak, Hendel, Rajmaninov, Orff. Componen para tu imagen.

Creo en el 5to sabor y el 5to Elemento. Tu cuerpo y tu alma como elementos esenciales del dodecaedro divino de tu existencia.

Creo en Whitman, Neruda, Andrés Eloy Blanco y en todos los que te han descrito.

Creo en la música de las esferas. Cuando me alejo del universo de las fuentes sonoras, aun escucho tu voz.

Creo en los que inician primaveras como las que dibujas. Luther King, Gandhi, Romero, Pauling, Menchú, están en ti.

Creo en el Pi de Ramanujan, el e de Hermité y el fi de tu gloria.

Estudio a Aristóteles, Descartes, Aquino, Kant, Comte, Hegel, Nietzsche, Pascal, Jesús, Marx para entender tu belleza.

Creo que si me dejas en mi locura, seguirás estando en todo, aunque protagonices del lado de afuera estando dentro.

Engel Salazar Aguirre
10 de febrero de 2008

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Andrómeda

Hermosa apareces como hace 2 millones de años, en la ventana de mis ojos, ante tu luz.

Recargas mi energía y mi alma de poeta, de filósofo y de loco, con tus manos y tus cuantos.

No necesitas, ya que linda eres a simple vista, el ojo falso de la amplificación, para degustar de tus estrellas de vida milenaria.

Creada por amantes, beso a beso y estrella a estrella, veo en ti el recuerdo de aquella galaxia que llegaremos a crear para que habite el amor del universo entero.

Guíame en la noche, porque estás en mí cielo.

Creo, que a los 3 los libertaste.



Engel Salazar Aguirre
22 de diciembre de 2009

jueves, 3 de diciembre de 2009

Te hablo a ti.

Tu que lanzas el hongo de muerte e inconsciencia sobre la gente indefensa.

Tu que envías tanques, bombas y asesinos sobre niños palestinos.

Tu que haces jóvenes desaparecer y acabar por su forma de pensar.

Tu que estás de acuerdo con los aumentos aunque la gente esté muriendo.

Tu que planificas en la guerra y el morir tu manera de vivir.

Tu que derrumbando escuelas y hospitales incrementas capitales.

Tu que con tu absurda política de defensa llenas al mundo de vergüenza.

Tu que quieres regar en cada esquina tu moneda plastilina.

Tu que pagas y creas agonías violando soberanías.

Tu que diseñas y mantienes estructuras de poder para a los ricos proteger.

Tu que en tv inclinas la balanza ocultando la matanza:

Hay otra forma de vivir,
hay otra forma de crecer,
hay otra forma de poder,
hay otra forma de nacer.

Abre los ojos de una vez,
escucha ya a tu corazón,
el mundo tiene la razón,
estamos hechos del amor.


Engel Salazar Aguirre
11 de enero de 2009

jueves, 26 de noviembre de 2009

Soy

Soy tal vez un grano de desierto sepultado por las edades, una página sola de un extraviado evento descontextualizado, la luna con el cielo encapotado, el grano de azúcar disuelto en el café o el no disuelto por sobresaturación que no pudo hacer su trabajo, el viento inmóvil, la plastilina dura, el aire ya respirado o contaminado, la exhalación de un grito contenido, el arroz no nacido, el camino no pisado, el guardia dormido, el calor de un cuerpo luchando con el sol, la borra del café recolado, no sé.


Tal vez no quiero saber quién soy ni esperar nada, porque nada existe ya.



Engel Salazar Aguirre
7 de Junio de 2009

Delirio ante la Luna

Ella no sabe por qué pero sabe que su destino de Diosa es mirarme, reina de mareas y de mar, a este ahogado en soledad de sueños estériles y rebuscados.

Trata de inspirarte, de atraparme, Diosa nocturna con derecho y privilegio de ser pluscuamperfecta.

No me deja, mas quiero soñar, dormir y seguir soñando mi estatus. Pero ella quiere atraparme.

Decirme que el amor es más que tiempo pasajero sin boleto de retorno, y yo digo que debo trabajar mañana, que es tarde para descansar lo necesitado.

Me dice que la gloria es dinero más fuerte que papel y metal, y yo digo que mis sueños y segundos debo almacenar por mi paz.

Me dice con su cara redonda de espuma blanca que estrellas van y vienen, mientras fui formado para construir estrellas con las torpes manos que hoy escriben.

Me dice que la marea ahoga si no sigo su corriente, y prefiero adormecerme en el espacio que nada representa.

Los perros aúllan y los hijos respiran, y yo no conozco el sueño que no sea contigo.

Dice que te busque al amanecer y yo digo que a mí mismo encontrará la forma de no responder a tu llamado.

Trato de alejar, trato de escapar de la caída de mis hojas, aunque no sé quién escribe ahora, sólo sé que tu redonda me persigue, pero prefiero negar su ausencia y la tuya de mi poesía, no escrita, porque no se qué hago ahorita. Si soy nunca de la luna ó ella me lleva a lo que no soy.

No sé qué concluir, porque aun huyo de ser poeta a tus lunas.

Te veo en ella cielo.



Engel Salazar Aguirre

Muñeca

Muñeca negra de trapos azules, cabellos de mopa amarilla que remembra mis sueños.

Los que fueron de ambos, tuyos y míos, los mismos que fuimos uno.

Te veo guindada como queriendo besar y yo parado queriendo besar, a ambas, las mujeres de mi vida.

De pie me pasa el tiempo esperando el que ha de llegar, haciéndote de carne para de tu boca escuchar, las primeras sílabas, la repetida y esperada pa.

Llevo mi alma impregnada de tu madre, mi majestad, la que te traerá algún día hasta mí, queriendo como hija mía a mi muñeca de trapos azules y mopa de oro con rizos de amor.

Te espero.



Engel Salazar Aguirre
7 de julio de 2007

sábado, 21 de noviembre de 2009

Quisiera que vuelva el niño que hay en mí.

Quisiera que vuelva el niño que hay en mí para que el aguacero me cubra con la locura como única razón.

Quisiera que vuelva el niño que hay en mí para que la alegría se convierta en mi camino y la esperanza se convierta en mi casa.

Quisiera que vuelva el niño que hay en mí para demostrar que me da miedo lo que temo y que me alegra lo que me gusta.

Quisiera que vuelva el niño que hay para buscarte y estar a tu lado sólo para sentirme bien.

Quisiera que vuelva el niño que hay para priorizar mi vida en nombre de lo que me hace feliz.

Quisiera que vuelva mi niño para disculpar a mi hermano y convencerlo de emprender la nueva aventura.

Quisiera que vuelva mi niño para poder verte a los ojos y sonreir entre lágrimas sin buscar la explicación.

Quisiera que vuelva para no poner excusas a mi bien.

Quisiera que vuelva para no engañarme más.

Quisiera que vuelva porque no quiero postergarte para mi vida.

Quisiera que vuelva porque mi destino debo dictarlo yo.

Quisiera que vuelva porque extraño su valentía.



Engel Salazar Aguirre
enero de 2007