Esa sola mirada que has dirigido, me ha desnudado el alma.
Esa sola pestaña que has ganado, me ha deseado tu vida.
Ese solo rato de hablar, me ha salvado la vida.
Ese solo gesto de amar, ha revivido a miles.
Ese solo hecho de existir, es lo que me mantiene luchando día a día.
Engel Salazr Aguirre
23 de enero de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
domingo, 24 de enero de 2010
Un Ángel ha caído
A Angel Daniel Guzmán
Un Ángel ha caído.
cayó en la noche oscura y triste de Caracas,
arte contemporáneo y problemas de razas.
Copiloto de la desgracia
que alcanzaron hirientes proyectiles,
llevaron al final de varias vidas a sus fines.
Rencillas de festines
nada tenían que ver contigo hermano,
pero abatido yaciste por tener sentido humano.
Recuerdo que en tus manos
produjiste rectas que corrían a millas,
ponchando a toleteros sentados en cuclillas.
Yo ahora en una silla
recordando momentos gloriosos en nuestras vidas,
del “Miguel Antonio Caro”, de ilusiones nunca perdidas.
Buscan estos suicidas
ahogar al mundo en males de injusticia,
creyendo que resuelven sus problemas con malicia.
Fuiste una noticia
que a todos tus amigos y familia hoy entristeció,
al saber que el gran Ángel Guzmán, el del medio, falleció.
Esa noche oscureció
la capital venezolana más que en su historia,
tu hermano, también Ángel Moisés, se la llevó en la memoria.
Este canto de gloria
dedico al compañero de alma, lucha y corazón,
al atleta hoy del cielo, al Ángel Daniel Campeón!
cayó en la noche oscura y triste de Caracas,
arte contemporáneo y problemas de razas.
Copiloto de la desgracia
que alcanzaron hirientes proyectiles,
llevaron al final de varias vidas a sus fines.
Rencillas de festines
nada tenían que ver contigo hermano,
pero abatido yaciste por tener sentido humano.
Recuerdo que en tus manos
produjiste rectas que corrían a millas,
ponchando a toleteros sentados en cuclillas.
Yo ahora en una silla
recordando momentos gloriosos en nuestras vidas,
del “Miguel Antonio Caro”, de ilusiones nunca perdidas.
Buscan estos suicidas
ahogar al mundo en males de injusticia,
creyendo que resuelven sus problemas con malicia.
Fuiste una noticia
que a todos tus amigos y familia hoy entristeció,
al saber que el gran Ángel Guzmán, el del medio, falleció.
Esa noche oscureció
la capital venezolana más que en su historia,
tu hermano, también Ángel Moisés, se la llevó en la memoria.
Este canto de gloria
dedico al compañero de alma, lucha y corazón,
al atleta hoy del cielo, al Ángel Daniel Campeón!
Engel Salazar Aguirre
23 de enero de 2010
sábado, 23 de enero de 2010
Aunque
Te respiro, aunque mi oxígeno esté contaminado de tu ausencia;
Te siento, aunque tu presencia este sobre la ionósfera;
Te toco, aunque tu escultura esté fuera del alcance de mis manos,
Te escucho, aunque tus ondas no me transmitan tu momentum;
Te hablo, aunque sé que tu fantasma ya no oye;
Te veo, aunque tu luz esté más allá del horizonte;
Te huelo, aunque tus moléculas no enrarezcan mi aire cercano;
Te degusto, aunque tu sabor haya acidificado mis labios;
Te quemo, aunque a mi combustión le falte tu atmósfera;
Te espero, aunque haya perdido la cuenta de las edades.
Te siento, aunque tu presencia este sobre la ionósfera;
Te toco, aunque tu escultura esté fuera del alcance de mis manos,
Te escucho, aunque tus ondas no me transmitan tu momentum;
Te hablo, aunque sé que tu fantasma ya no oye;
Te veo, aunque tu luz esté más allá del horizonte;
Te huelo, aunque tus moléculas no enrarezcan mi aire cercano;
Te degusto, aunque tu sabor haya acidificado mis labios;
Te quemo, aunque a mi combustión le falte tu atmósfera;
Te espero, aunque haya perdido la cuenta de las edades.
Engel Salazar Aguirre
21 de enero de 2010
viernes, 22 de enero de 2010
Función hermítica.
De niño:
¡Ah!
Mi vida transcurría en forma no específica
El rojo de mi corazón superaba las políticas
Mis grafismos malogrados sabían de geometría analítica
Mis pensamientos rebasan la frontera metafísica
Mi castillo hecho de rocas de ascendencia laterítica
Mis juegos no cesaban ante el ojo de la crítica
Mis canciones de armonía gozaban de raíz mística
La simetría cotidiana era de razón hermítica
La alegría cada día dominaba la estadística.
Ahora:
¿Oh!
Mi vida se estaciona en autopista caótica
Lo verde de mi hígado en reacciones espasmódicas
Ausentan mis dibujos de geometría cónica
Perdí los pensamientos que trascienden la lógica
Mi casa es una ruina de piedra metamórfica
Sin juegos que acompañen mi soledad catastrófica
La armonía se alejó de mi razón ontológica
Se rompió la simetría en diferencia psicológica
Ya no bebo de alegría, la tristeza es mi pócima.
Engel Salazar Aguirre
20 de enero de 2010
¡Ah!
Mi vida transcurría en forma no específica
El rojo de mi corazón superaba las políticas
Mis grafismos malogrados sabían de geometría analítica
Mis pensamientos rebasan la frontera metafísica
Mi castillo hecho de rocas de ascendencia laterítica
Mis juegos no cesaban ante el ojo de la crítica
Mis canciones de armonía gozaban de raíz mística
La simetría cotidiana era de razón hermítica
La alegría cada día dominaba la estadística.
Ahora:
¿Oh!
Mi vida se estaciona en autopista caótica
Lo verde de mi hígado en reacciones espasmódicas
Ausentan mis dibujos de geometría cónica
Perdí los pensamientos que trascienden la lógica
Mi casa es una ruina de piedra metamórfica
Sin juegos que acompañen mi soledad catastrófica
La armonía se alejó de mi razón ontológica
Se rompió la simetría en diferencia psicológica
Ya no bebo de alegría, la tristeza es mi pócima.
Engel Salazar Aguirre
20 de enero de 2010
jueves, 21 de enero de 2010
Mi ejercicio de Yoga
Terminé mi ejercicio de yoga y aprendí a escuchar la profundidad que no escuchaba:
escuché los armónicos a más de veinticinco mil hercios cuando tocaba,
escuchaba llorar mi sangre de dolor profundo cuando me inyectaba,
oía el ardor de mi estómago triste y enfermo cuando me embriagaba.
Luego de mi ejercicio nada se me escapaba:
escuché el reclamo de la grama cuando la pisaba,
el dolor de un pétalo cuando se marchitaba,
la canción del silencio tuyo en mi almohada.
Poner atención a mis oídos me encantaba:
porque escuché la vibración que de la luz se emanaba,
a kilómetros el ritmo de un corazón que aceleraba,
cuando corrían las lágrimas que mis manos secaban.
Todos los sonidos mi oído alcanzaba:
la espoleta de guerra luego que disparaba,
el sonido de un cuerpo que el hambre arrasaba,
las religiones en vidas que nada significaba.
Mi cuerpo auditivo conectado a mi espíritu todo sintonizaba,
el dolor inmenso de la madre tierra que agonizaba,
ante algodones sucios, mentiras políticas y cobardes miradas,
pero ahora, sin martillo, yunque ni cadena de huesecillos, mi alma no escucha nada.
Engel Salazar Aguirre
19 de enero de 2010
escuché los armónicos a más de veinticinco mil hercios cuando tocaba,
escuchaba llorar mi sangre de dolor profundo cuando me inyectaba,
oía el ardor de mi estómago triste y enfermo cuando me embriagaba.
Luego de mi ejercicio nada se me escapaba:
escuché el reclamo de la grama cuando la pisaba,
el dolor de un pétalo cuando se marchitaba,
la canción del silencio tuyo en mi almohada.
Poner atención a mis oídos me encantaba:
porque escuché la vibración que de la luz se emanaba,
a kilómetros el ritmo de un corazón que aceleraba,
cuando corrían las lágrimas que mis manos secaban.
Todos los sonidos mi oído alcanzaba:
la espoleta de guerra luego que disparaba,
el sonido de un cuerpo que el hambre arrasaba,
las religiones en vidas que nada significaba.
Mi cuerpo auditivo conectado a mi espíritu todo sintonizaba,
el dolor inmenso de la madre tierra que agonizaba,
ante algodones sucios, mentiras políticas y cobardes miradas,
pero ahora, sin martillo, yunque ni cadena de huesecillos, mi alma no escucha nada.
Engel Salazar Aguirre
19 de enero de 2010
sábado, 16 de enero de 2010
¿Qué será de mis niños?
Qué será de mis niños si les digo que algún día entenderán las cosas de los adultos, sabiendo que de adultos entenderán menos que de niños.
Qué será de mis niños si cuando caen las hojas de otoño no consigo que jueguen conmigo.
Qué será de mis niños si la televisión los sigue criando mientras yo trabajo.
Qué será de mis niños si no cultivan la tierra que pisan.
Qué será de mis niños si no les enseño que con el dinero de un vicio puedo ayudar a dos hermanos en Haití.
Qué será de mis niños si el humo de mi chimenea no les permite ver las estrellas.
Qué será de mis niños si les quito sus frutas por gaseosas.
Qué será de mis niños si no entiendo el valor de amar a los demás.
Que será de mis niños si la cobija que los arropa no le puede servir a otros.
Qué será de mis niños si no los ubico en sociedad y estima, sino en un bunker doméstico.
Qué será de mis niños si no me importan los demás, aunque Andrés Eloy me dijo que cuando tuviera un hijo tendría a todos los del mundo.
Qué será de mis niños si el universo gira alrededor de ellos.
Qué será de mis niños si les cambio sus parques por centros comerciales.
Qué será de mis niños si les guardo sus juguetes por juegos de video.
Qué será de mis niños si cambié mis brazos por un ordenador.
Qué será de mis niños si irrespeto a sus maestros.
Qué será de mis niños si consumo sus recursos.
Qué será de mis niños si le digo lo que está mal, pero igual lo hago.
Qué será de mis niños si ultrajo a su madre naturaleza.
Qué será de mis niños si los asesino en el vientre de mi esposa.
Qué será de mis niños si diseño el camino que quiero que tomen.
Qué será de mis niños si no les hablo del espíritu que tienen.
Qué será de mis niños si los castigo por ser sinceros.
Qué será de mis niños si acumulo cosas inútiles.
Qué será de mis niños si los meto en caja de teletubbies hasta que yo muera.
Qué será de mis niños si les pido que estudien para que sean alguien algún día, ya que hoy no son nada.
Qué será de mis niños si acabo con los calores de sus mariposas.
Qué será de mis niños si les corto todas las flores.
Qué será de mis niños si mi arrogancia acaba con sus sueños.
Qué será de mis niños si les repito a diario que son malos.
Qué será de mis niños si me da flojera darles de comer.
Que será de mis niños si golpeo a su madre.
Qué será de mis niños si no los dejo caminar.
Qué será de mis niños si no les dejo hablar.
Qué será de mis niños si no les dejo respirar.
Qué será de mis niños si me fumo su planeta en una pipa de dólares.
¿Qué será de mis hijos cuando acabe con la especie humana?
Engel Salazar Aguirre
16 de enero de 2010
Qué será de mis niños si cuando caen las hojas de otoño no consigo que jueguen conmigo.
Qué será de mis niños si la televisión los sigue criando mientras yo trabajo.
Qué será de mis niños si no cultivan la tierra que pisan.
Qué será de mis niños si no les enseño que con el dinero de un vicio puedo ayudar a dos hermanos en Haití.
Qué será de mis niños si el humo de mi chimenea no les permite ver las estrellas.
Qué será de mis niños si les quito sus frutas por gaseosas.
Qué será de mis niños si no entiendo el valor de amar a los demás.
Que será de mis niños si la cobija que los arropa no le puede servir a otros.
Qué será de mis niños si no los ubico en sociedad y estima, sino en un bunker doméstico.
Qué será de mis niños si no me importan los demás, aunque Andrés Eloy me dijo que cuando tuviera un hijo tendría a todos los del mundo.
Qué será de mis niños si el universo gira alrededor de ellos.
Qué será de mis niños si les cambio sus parques por centros comerciales.
Qué será de mis niños si les guardo sus juguetes por juegos de video.
Qué será de mis niños si cambié mis brazos por un ordenador.
Qué será de mis niños si irrespeto a sus maestros.
Qué será de mis niños si consumo sus recursos.
Qué será de mis niños si le digo lo que está mal, pero igual lo hago.
Qué será de mis niños si ultrajo a su madre naturaleza.
Qué será de mis niños si los asesino en el vientre de mi esposa.
Qué será de mis niños si diseño el camino que quiero que tomen.
Qué será de mis niños si no les hablo del espíritu que tienen.
Qué será de mis niños si los castigo por ser sinceros.
Qué será de mis niños si acumulo cosas inútiles.
Qué será de mis niños si los meto en caja de teletubbies hasta que yo muera.
Qué será de mis niños si les pido que estudien para que sean alguien algún día, ya que hoy no son nada.
Qué será de mis niños si acabo con los calores de sus mariposas.
Qué será de mis niños si les corto todas las flores.
Qué será de mis niños si mi arrogancia acaba con sus sueños.
Qué será de mis niños si les repito a diario que son malos.
Qué será de mis niños si me da flojera darles de comer.
Que será de mis niños si golpeo a su madre.
Qué será de mis niños si no los dejo caminar.
Qué será de mis niños si no les dejo hablar.
Qué será de mis niños si no les dejo respirar.
Qué será de mis niños si me fumo su planeta en una pipa de dólares.
¿Qué será de mis hijos cuando acabe con la especie humana?
Engel Salazar Aguirre
16 de enero de 2010
martes, 12 de enero de 2010
No sé
No sé de poesías que transfiguran realidades,
de artículos indexados ni microtonalidades.
No sé de los efectos de una noche ártica,
de artes marciales ni cromodinámica cuántica.
No sé de lo certero de mi reloj mañana,
de lógica difusa ni de simetría gaugeana.
No sé de la importancia que tenga la muerte,
de flautas transversas ni universos multipresentes.
No sé si hay en este mundo espacio para los helechos,
de hermenéutica ricoeuriana ni de agujeros negros estrechos.
No sé de dónde llegaste y que pretendes del futuro,
pero te agradezco haberle devuelto la vida a este corazón oscuro.
Engel Salazar Aguirre
12 de enero de 2010.
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