martes, 9 de noviembre de 2010

Zonas de Guinier-Preston.

(a Rudy Castillo Mirabal.)

Recuerdo aquellas clases
favoritas a otras,
ciencia de los materiales,
metalurgia física,
de grandes profesores
y éste, tal vez,
el mejor de todos.

Nuestros pensamientos
cambiando
y nuestros sentimientos
buscando
encontrarnos con el conocimiento.

Antes de precipitar,
coherentemente
se agrupan átomos del material
afectando las regiones próximas,
incoherentemente:
ha precipitado
una Zona de Guinier-Preston.

Así como nuestros pensamientos ante las ideas
que aun no fraguan,
se altera el entorno
curvando el espacio-tiempo,
antes de llegar
afecta sutilmente su energía.

Como vientos genuinos
que no llegan a huracán,
igual modifican en su andar
nuestro ambiente circundante,
esperando que la inspiración
llegue a retomar.

Vienen psicos de todas partes
configurando el precipitado incoherente,
esperando que a mi mente
empreñe la idea,
la que haga que mi corazón,
al verte, no te vea.

Como el momento previo al clímax,
como el azúcar para el terrón,
como los acordes de tu canción
son partes previas necesarias
que harán que el futuro sea después
y el pasado al revés,
aunque parezca un precipitado incoherente.


Engel Salazar Aguirre
27 de septiembre de 2010.

1 comentario:

  1. Ayer te comenté pero parece que no salió el comentario, te decía que de la zona mencionada, y de Ginier Preston entiendo poco, casi nada, pero si entiendo de tu maravillosa metáfora y esas entrelíneas perfectas. Buenísimo. Uno se queda en las letras de un gran poeta. Un beso

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