jueves, 21 de febrero de 2013

Para dormir.


Un visitante esporádico.
La niebla de la mañana
de mi servicio árido,
cambia la condición típica.

La intersección rítmica
de la noche y el día,
hace un escenario perfecto
que sólo mejora tu compañía.

El contacto con tu abrazo directo
envuelto en tu cabello de despreocupaciones,
me llevan a los sueños y las convulsiones,
como en el Delirio ante la Luna.

Me despierto seis veces mas una
sino cuento con tu peso
en el lecho
travieso,
con ganas de dormir y de no hacerlo.

No es lo mismo pedirlo que tenerlo,
así es que solicito y espero:
la calma de tu cobijo
y la raíz de tu ombligo,
con un odi como signo,
traviesa como el destino
y divina como lo divino.

Te espero para vivir
y espero para dormir.


Engel Salazar Aguirre
21 de febrero de 2013.

martes, 19 de febrero de 2013

No hay... (Okana Sode)


No hay espinas sin rosas
      ni gusanos sin mariposas.

No hay fragilidad que dureza no contenga
      ni hay mal que por bien no venga.

No hay poesía sin alucinaciones
      ni hipocresías sin canciones.

No hay agua que no se tome sin que se derrame una poca
      ni seguridad sin bota.

No hay ayuda sin vulneración
      ni escuela sin alienación.

No hay recuerdo sin tu ausencia
      ni locura sin paciencia.

No hay amanecer que no provenga de la oscuridad
      ni sabiduría que no implique la vejez de la edad.

No hay vacío que no contenga una cosa
      ni mente desconectada de alguna boca.

No hay compromiso sin legislación
      y no hay dolor sin un corazón
      ni tragedia sin una decisión.

      Y si vamos de mal en peor,
aun no llegamos a eso;
podemos aterrizar en el desierto
del horror.

       Cada cosa puede ser mejor
pero siempre llega consigo
y alrededor,
su lado,
su opuesto,
comprometido
con el equilibrio de la creación.



Engel Salazar Aguirre
17 de febrero de 2013.

martes, 5 de febrero de 2013

Sonámbulo...



Que vivo o que ando
en una piscina vacía,
de recorrido u osadía.

Qué entiendo el rumbo?
en contradicciones melódicas,
dando tumbos
y viendo al techo.

Que comprendo los hechos
lejos de la realidad real,
de la bandera verdad,
que me espera
en la nueva orilla,
en la estera.

Qué son suena?
al colapso de las antenas.
Con la energía interna
pero sin valor ni fuerza.

Deambulo a otro son
sin timón
propio
y sin intentos legítimos,
sobre caminos fácticos
rigen otros papeles
otros paradigmas:

La casa de mi familia,
La seriedad de mi padre,
La novia de mi madre,
Los nietos de mi abuela,
El carro de mis amigos,
El cuerpo de la t.v.

Por eso nadie ve
cuando deambula
dentro de su estructura
de ojos vendados,
sólo lo sagrado
aun vive en nosotros
y nos grita día a día
sus cánticos.

El Guía de la sabiduría,
el conocimiento,
el aprendizaje de aciertos y desaciertos,
rompe con las cadenas
y nos obliga
a despertar...

Pero mientras tanto,
sigo sonámbulo...


Engel Salazar Aguirre
5 de febrero de 2013.