sábado, 4 de diciembre de 2010

¡Éste es mi hogar!

Naufragando en este espacio modernizado y polivalente
en eclipses de días y de noches presentes,
bajo lunas eternas, opacas y muertas
en siglos sin años y casas sin puertas,
bajo tunas de ardor y pantanos de miserias
fibrados tangentes y luces viles y etéreas,
llegue a esta isla poblada…

Los habitantes refugiados no advirtieron mi llegada
cada quien pendiente de sí en una noche que parecía helada,
se fue calentando el color de mi rostro gris
y descubrí maestro como un niño aprendiz,
nadie preguntó quién era ni como había llegado
si era de humo, si soy en gel, o con barco prestado,
descubrí que ellos hacían lo que me gustaba…

No quise darme cuenta pero al poco tiempo estaba
compartiendo con ellos lo que en mi alma palpitaba,
lo agradecieron con cariño y agradeciendo a eduardo
sin saber si era él o lo escribía un tal fernando,
en persona no hace falta si renaces como el alba
conocer quién es de hueso cuando el espíritu se alza,
advirtiendo: ¡Este es mi hogar! El de los poemas del alma.


Engel Salazar Aguirre
Enero 2010.

2 comentarios:

  1. Como lumbre en el hogar
    calentó mi cuerpo un día
    en que triste y desolada
    sentí mi alma moría
    conocí muchos Eduardos,
    Juanas, Petras y Marías
    me desnudé como nunca
    en mi simple poesía
    de pronto languidecía
    la llama de la esperanza
    el frío de la nostalgia
    me abrazó mientras dormía,
    Me armé entonces de valor
    esperando el nuevo día
    en mi corazón grabados
    los que conmigo caminan
    en busca de primaveras
    y sueños que nos sonrían.


    Bellísimas tus letras Engel, resaltando la espiritualidad necesaria.

    Abrazos de domingo y una muy bella semana

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  2. Algunos hemos abandonado ese hogar, ya no se respira.

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